Fascitis plantar: qué es, tipos y tratamiento y ejercicios

por Mar 22, 20210 Comentarios

El ejercicio, el running, los deportes en equipo, los deportes individuales y la actividad deportiva en general, están cada vez más presentes en nuestro día a día, y es cierto que realizando un mal entreno, movimientos repetitivos que dañen las articulaciones, no calentar al inicio de hacer deporte o no estirar al finalizarlo, puede provocar infinidad de lesiones. Pero estas lesiones no aparecen únicamente por el ejercicio, sino que hay otros factores externos que pueden condicionar a que aparezcan, como podría ser el uso de un calzado inadecuado o tener una tipología de pie concreta que predisponga a nuestro cuerpo a que se lesione. Si en algún momento de tu vida ha aparecido un dolor en cualquier parte de tu cuerpo, resulta muy interesante investigar sobre él, pero es importante saber concretar cuál es la razón por la que te ha sucedido a ti.

Como os hemos comentado, existen infinidad de lesiones, y desde Fisiomoviment os queremos dar las herramientas para que podáis entender algunas de ellas, que sepáis la importancia que tiene saber el origen de la lesión y cómo los fisioterapeutas os pueden ayudar a solventar vuestros problemas.

En el post de hoy os vamos a hablar sobre una patología llamada fascitis plantar. Muchos de vosotros seguro que alguna vez habéis escuchado hablar sobre esta lesión, pero quizás no os habéis preguntado en qué consiste exactamente. Es por eso, que hoy os vamos a explicar qué es la fascitis plantar, cuáles son sus síntomas, cómo se realiza un buen diagnóstico, cuáles son sus causas y cuál es su tratamiento, en el cual os haremos una breve descripción de algunos ejercicios que se pueden aplicar si se padece esta lesión y también os los mostraremos en forma de vídeo.

¿QUÉ ES LA FASCITIS PLANTAR?

La fascitis plantar es la inflamación de la fascia plantar, que se localiza sobretodo en su punto de inserción que es el calcáneo (en el talón), aunque el dolor también puede tener inicio en la parte interna del tobillo.

Para entender bien este concepto, debemos realizar una descripción anatómica sobre lo que es la fascia. Se trata de una membrana de tejido conectivo o conjuntivo que se localiza justo por debajo de la piel y envuelve a todas las estructuras de nuestro cuerpo: los músculos, los huesos, los vasos sanguíneos, los nervios y los órganos de manera que se crea una continuidad entre ellos desde la parte más profunda hasta la más superficial. Gracias a esta membrana se forma una unión en toda la estructura de nuestro cuerpo. Las funciones del sistema fascial son el recubrimiento de los distintos grupos musculares del cuerpo, la conexión de las estructuras viscerales entre sí, la sujeción y anclaje de los distintos órganos a las paredes de la cavidad abdominal, adaptación a las fuerzas mecánicas a la que el cuerpo es sometido, el mantenimiento postural al estar de pie y por último, aseguran la vascularización e inervación de nuestro cuerpo, ya que los vasos sanguíneos y nervios discurren entre los planos fasciales que facilitan su llegada a cada órgano.

La fascia plantar en concreto, es una banda fibrosa de tejido conectivo que tiene un recorrido que va desde el talón, pasa por el arco del pie y se inserta en la base de los dedos de los pies. Esta fascia tiene una gran importancia por su función biomecánica en el momento de caminar, ya que gracias a ella nos ayuda a mantener el arco del pie, absorbe y devuelve la energía generada en el momento que el pie impacta en el suelo y a su vez nos ayuda a proteger a los metatarsianos, que son  los cinco huesos alargados del pie, para evitar que se flexionen los dedos en exceso. Por lo tanto, su función principal de las que hemos nombrado anteriormente en las fascias, es la de la adaptación a las fuerzas mecánicas a la que el cuerpo es sometido

La fascia plantar suele tener un grosor de unos 3-4 mm aproximadamente, y en el caso de que se produzca un aumento de este grosor debido a una inflamación por un exceso de trabajo, nos encontraremos ante una fascitis plantar.

SÍNTOMAS Y DIAGNÓSTICO

El síntoma más común de la fascitis plantar es el dolor y suele presentar estas características:

  • El dolor es agudo y punzante localizado en la planta del pie, sobretodo en la zona del talón, que es la zona donde se inserta la fascia. Este dolor suele aumentar cuando se debe soportar más peso.
  • Suele aparecer por la mañana en el momento de apoyar el pie en el suelo y realizar los primeros pasos, ya que mientras dormimos el pie está en reposo, la fascia tiene tendencia a acortarse y el dolor es más intenso en ese momento.
  • Después de realizar ejercicio este dolor empeora, ya que el impacto provoca que haya más presión continua sobre esa zona.

Este es el principal síntoma de la fascitis plantar, pero se debe realizar un buen diagnóstico a través de una exploración física. Será importante saber el tiempo de evolución de este dolor y si existe algún factor desencadenante que lo haya podido causar. En la exploración física, será importante realizar un estudio de la marcha para observar el patrón que adopta el pie y ver qué factores hacen que se incremente la tensión de la fascia plantar, como podría ser por ejemplo, que la musculatura posterior de la pierna esté acortada, que la persona presente un pie plano, que su marcha sea en pronación, que exista un geno valgo o que haya una asimetría de las extremidades inferiores.

Para diagnosticar esta lesión también resulta interesante la realización de pruebas complementarias para hacer un buen diagnóstico diferencial y descartar otras posibles patologías. A través de una radiografía podemos observar si existe un quiste, una fractura o un espolón calcáneo. Este último se suele confundir en ocasiones con la fascitis plantar, pero para diferenciar el espolón, en la radiografía se observa una calcificación en la zona postero-interna del calcáneo, donde aparece un trozo de hueso sobresaliente en la zona del talón. También podemos realizar un buen diagnóstico a través de una ecografía, ya que podríamos observar el estado de la fascia, ver si está engrosada, si aparecen cicatrices o bien, si está desgarrada.

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS DE LA FASCITIS PLANTAR?

La fascitis plantar se produce por una tracción constante de la fascia plantar. Si la tensión es muy grande, la fascia puede incluso llegar a desgarrarse. Sus principales causas son:

  • Acortamiento de la musculatura posterior: cuando existe un acortamiento de la musculatura posterior de la pierna, aumentan las probabilidades de padecer una fascitis. Al mismo tiempo, si se tiene una retracción del tendón de Aquiles, esta musculatura posterior se acorta y tracciona la fascia plantar debido a la continuidad entre ellas.
  • Uso de un calzado inadecuado: indirectamente relacionado con el punto anterior, cuando usamos un calzado de tacón, producimos que la cadena posterior de la extremidad inferior se acorte, por eso es importante alternar el tipo de zapato para que la musculatura se adapte, o incluso eliminar este tipo de calzado. Si se usa otro tipo de zapato, sea de tacón o no, pero no se ajusta correctamente al pie, no tienen una buena amortiguación o tienen un mal apoyo, también condicionan a padecer esta lesión.
que es Fascitis Plantar
  • Uso de una mala pisada: la forma en la que pisamos influye en la repartición de todo nuestro peso en el pie, y una mala pisada puede provocar un exceso de tensión. Existen distintas tipología de pisada, y por ejemplo, en un pie cavo observamos como la parte interna (el puente) está más elevado y eso produce que el apoyo de nuestro peso se produzca mayoritariamente en la zona lateral y aumenta la tensión de manera que se puede llegar a generar la inflamación o el desgarro de la fascia. Por otro lado, los pies pronadores, tienen tendencia a cargar el peso en el lado interno del pie, y esto también produce que la repartición del peso aumente en esa zona.
  • Sobrecarga por exceso de peso o actividad física: la fascia nos ayuda a mantener el arco del pie, absorbe y devuelve la energía generada en el momento que el pie impacta en el suelo. Un exceso de esa función debido a la actividad física puede aumentar las posibilidades de generar una fascitis debido a tanto movimiento repetitivo o en exceso.
Fascitis Plantar

Por lo tanto, existen diferentes factores de riesgo que aumentan la posibilidad de padecer fascitis plantar como son la predisposición a tener un pie cavo, plano o pronador, utilizar unas zapatillas inadecuadas, practicar deporte en el que se realicen movimientos repetitivos o que sea de impacto, un trabajo que requiera permanecer de pie mucho tiempo o padecer obesidad o un embarazo que lleve a un sobrepeso.

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO DE LA FASCITIS PLANTAR?

Para tratar la fascitis plantar será importante realizar reposo y aplicar hielo para ayudar a disminuir la inflamación. Se deberán aplicar otras medidas como el cambio de zapatillas que ayuden a tener una mejor amortiguación y también intentar mantener un peso saludable para disminuir el peso que recibe nuestra planta del pie.
Existen diferentes técnicas fisioterapéuticas para el tratamiento de esta lesión, como son las movilizaciones, estiramientos, descargas musculares y fortalecimiento de la musculatura implicada. A continuación os explicamos una serie de ejercicios que también podréis ver de manera más detallada en el vídeo que adjuntamos en este blog.

plantar fascitis

Ejercicios para bajar la inflamación:

  • Aplicación de hielo en la planta del pie: ponemos una botella de agua pequeña en el congelador. Una vez congelada, nos sentamos en una silla, colocamos la botella en la planta del pie y hacemos la hacemos rodar por toda la planta del pie de arriba abajo durante 3 minutos. Gracias al hielo, ayudaremos a disminuir la inflamación.

Ejercicios para movilizar el pie:

  • Flexión dorsal y flexión dorsal: nos colocamos estirados con las piernas extendidas y empezamos a movilizar los tobillos llevando la punta de los pies hacia nosotros y luego hacia el suelo. Con ritmo, vamos a ir movilizando el pie de esta manera realizando 10 repeticiones.
  • Círculos con los tobillos: nos colocamos estirados con las piernas extendidas y realizamos círculos hacia fuera con ambos pies 10 veces. Realizamos 10 círculos más hacia dentro.

Estiramientos para la fascia y musculatura implicada del pie:

  • Estiramiento de la fascia plantar: nos sentamos y posicionamos una mano en el talón como punto fijo y la otra en la base de los dedos de los pies. Con la mano que tenemos en los dedos, ejercemos una presión hacia delante para conseguir que estire toda la fascia.
  • Estiramiento de la fascia plantar con una toalla o banda elástica: nos sentamos con la pierna extendida y colocamos una banda elástica o una toalla alrededor de la planta del pie, próximo a los dedos. Con ayuda de nuestros brazos sujetando la banda elástica, llevamos la punta de los dedos hacia nosotros.
  • Estiramiento de los gemelos: nos posicionamos de pie de cara a una pared y aproximamos la punta del pie que queremos estirar contra la pared. La otra pierna queda más alejada y apoyamos las manos en la pared. Inclinamos el cuerpo hacia delante manteniendo la pierna extendida y notando que estira la parte posterior del gemelo.

Para todos los estiramientos, mantenemos 20 segundos y realizamos 3 repeticiones.

  • Relajación de la fascia plantar con una pelota miotensiva: nos sentamos en una silla, colocamos una pelota miotensiva en el talón y la hacemos rodar por toda la planta de abajo a arriba y volvemos a bajar de nuevo durante 2 minutos.  Posteriormente colocamos la pelota en el punto más doloroso y presionamos. Cuando el dolor vaya disminuyendo, presionamos con más intensidad y realizamos el mismo proceso buscando diferentes puntos de dolor.
Fascitis Plantar ejercicios

Ejercicios de fortalecimiento muscular:

  • Fortalecimiento de los dedos con una toalla: nos sentamos en una silla, colocamos una toalla en el suelo y posicionamos la planta del pie encima. Arrugamos la toalla con los dedos de los pies durante un minuto. De esta manera fortaleceremos la musculatura intrínseca del pie,
  • Fortalecimiento de los gemelos de pie: nos colocamos de pie y nos agarramos al respaldo de una silla. Subimos los talones llevando el peso a las puntas y volvemos a bajar. Repetimos el movimiento 10 veces.
  • Fortalecimiento isométrico de los gemelos: en la misma posición que la anterior, subimos los talones y mantenemos las puntas aguantando 5 segundos. Bajamos y repetimos 10  veces.

CONCLUSIÓN

Es cierto que realizando ejercicio físico podemos llegar a lesionarnos, pero no por ello debemos cogerle miedo, ya que muchas veces no viene condicionado solamente al hecho de practicar deporte, sino que puede haber otras causas externas que nos pueden producir estas lesiones. Debemos ser conscientes que nuestro cuerpo está formado por infinidad de estructuras que se entrelazan entre ellas, y que no somos perfectos, somos asimétricos y por el uso diario que le damos y otros factores genéticos, estas estructuras pueden acabar afectadas.

Con este blog sobre la fascitis plantar hemos podido aprender que conociendo el origen de la lesión podemos evitar que esto nos vuelva a ocurrir. Como puntos clave, debemos recordar que el síntoma principal que presenta esta lesión es el dolor en la planta del pie. Si esto te ocurre, pregúntate si tu calzado para salir a correr es adecuado, observa si tu pisada se acentúa más en el arco interno o externo del pie y piensa si realizas movimientos repetitivos con peso que puedan provocar una inflamación de tu fascia.

A partir de aquí, acude a tu centro de fisioterapia para que puedan realizarte un buen tratamiento, porque es importante conseguir la recuperación total de la fascitis, ya que si la ignoramos podríamos provocar un dolor crónico, y a su vez esto podría provocar compensaciones al caminar que afectarían al pie, rodillas, cadera y columna. Una vez tratada, si no modificamos la causa que originó la fascitis, tendremos más probabilidades de padecerla de nuevo.

Ante cualquier duda, podéis llamar, enviarnos un What’s App, pasaros por el centro y con ayuda de los fisioterapeutas de Fisiomoviment, conseguiremos encontrar una solución a tu problema.